Algo sobre mí

Beatriz Navarro, autora chilena de novelas contemporáneas

el Refugio nace de la necesidad de dar a conocer mis novelas.

Pero tenía que diferenciarme. Por eso, el concepto no se trata solo de ofrecer un libro, sino de construir el espacio que lo acompaña. Ese momento en que decides leer, te detienes un rato y haces todo lo necesario para estar cómodo. Desde ahí empieza a tomar forma este proyecto: como un lugar donde la lectura no está sola, sino que se vive completa.

Pero ese momento no ocurre por casualidad, se prepara. Hay una intención en elegir dónde sentarte, en abrigarte si hace frío, en tener algo caliente al lado o algo rico que acompañe. el Refugio toma esa lógica y la vuelve concreta: productos que no están pensados al azar, sino para aportar a ese momento de lectura. No es solo lo que usas o consumes, es cómo todo eso suma para que ese rato realmente sea tuyo. Porque leer no es solo abrir un libro, es darte el espacio para quedarte ahí.

“Para escribir con libertad, hay que sacudirse las propias certezas.”

Acerca de mi escritura

Mi primera novela

Un día me independicé. Abrí una pyme y paralelamente empecé a explorar otros caminos. Tenía bastante tiempo libre, así que también comencé a leer. Me gustaron los libros de Nora Roberts. También leí a otros autores: George Orwell, John Grisham, Mario Vargas Llosa, Mario Benedetti, Alejandro Zambra (tremendo escritor). Pero la Nora me enganchó. Di con una serie: In Death. No sé cuántos libros son, pero leí treinta y ocho. Me divertí mucho. Así fue cómo supe que quería escribir con el único propósito de entretener.

Me senté frente al computador, sin trama, sin personajes, sin título, y escribí. Así nació mi primera novela: El color de la decisión. Salió publicada con una editorial. No me gustó trabajar con ellos. Terminé el contrato anticipadamente y autopubliqué el mismo libro en Amazon, con un nuevo nombre: Radiografía de una pareja.

Dato honesto: el inicio de esa novela nunca me ha gustado. Pero no lo cambio porque me recuerda cómo empecé.

Me encantan los diálogos, la tensión, el sarcasmo, los personajes que se dicen verdades incómodas o se enfrentan a lo que no esperaban. Mis personajes nacen de lo que vivo, de lo que imagino y de lo que otros me comparten (con o sin permiso). Y en ese proceso también me cuestiono a mí misma. No escribo para que mis personajes hagan lo que yo haría; escribo para que hagan lo que necesitan hacer, aunque me incomode. 

 

Scroll al inicio